En el proyecto Las Hijas del Maíz, cuyas beneficiarias son las integrantes de la
Red de Mujeres Pinoleras, se produjeron una serie de videos sobre algunas
actividades realizadas en 2025.
El primer video presenta la Feria Pinolera #45 como si camináramos entre puestos
de los diferentes emprendimientos. Se ven colores, y se aprecian visualmente los
olores y texturas de las comidas típicas nicaragüenses y costarricenses, se
escuchan los acentos, las risas y se siente el pulso de una comunidad que, a
pesar del exilio, celebra lo propio.
La feria funcionó como puente: conectó a las emprendedoras con clientela
costarricense y migrante, y puso en vitrina la creatividad de la red.
La pieza audiovisual muestra más que ventas. Documenta cómo una feria puede
ser escuela de negocio en vivo: probar precios, ajustar presentaciones, escuchar
la retroalimentación de las personas visitantes. Cada mesa fue una mini aula; cada
conversación, una mini encuesta. Al final del día, se vendió y se aprendió.
“Otro aspecto del video es la identidad. Entre nacatamales, buñuelos, camisetas,
cosmética natural y artesanía, aparece la memoria cultural que sostiene a las
familias. La feria es un hogar temporal, un lugar donde las niñas y los niños
entienden de dónde vienen sus madres y por qué vale la pena insistir”, explica
Leire Duarte, integrante del equipo de la Asociación La Esperanza para la
Comunicación y el Desarrollo.

La circulación del video en diversas redes sociales y plataformas digitales
amplificó el mensaje: emprender es también narrarse. Muchas personas que no
pudieron ir conocieron los productos, pidieron contactos por WhatsApp y se
animaron a visitar la siguiente edición, pues las ferias se hacen mensualmente en
San José, Costa Rica. La imagen, aquí, abrió puertas.
Lo interesante es que esta pieza forma parte de una estrategia: no son videos
sueltos, son capítulos de una misma historia. Cada publicación abre conversación
y suma aliadas. Así, la red le da ritmo a la comunicación y sostiene el interés del
público.
Queda una sensación parecida a la feria misma: cercanía. No hay poses; hay
trabajo y ganas. Y eso engancha. En pantalla se ve lo esencial: mujeres
organizadas, con oficio y buena energía, invitando a volver.

