Celular en mano: producción audiovisual para incidir

El taller de producción audiovisual para la Red de Mujeres Pinoleras, Remupi, tuvo
un objetivo concreto: que cada mujer pudiera crear piezas listas para redes desde
su teléfono celular. Este encuentro forma parte del proyecto Las Hijas del Maíz
2025, una iniciativa que cuenta con el apoyo del organismo catalán Sant Just
Solidari.

El taller fue facilitado por el periodista Alfonso Malespín Aguilera y contó con 19
participantes de la red, fortaleciendo capacidades comunicacionales con
perspectiva feminista y de autonomía económica.

El proceso combinó exposición breve, demostraciones en pantalla y ejercicios
prácticos de toma y edición desde el celular. La apuesta pedagógica se centró en:
apropiación técnica mínima viable, narrativa en primera persona para visibilizar
experiencias de mujeres migrantes, y formatos nativos de redes para aumentar
alcance orgánico.

Menos, es más

Sin rodeos, se empezó por lo práctico: estabilizar el plano, cuidar la luz, evitar
ruidos, escribir un guion de tres líneas y elegir si la pieza fuera un reel o video
horizontal según el objetivo.

La metodología combinó explicaciones cortas, demostraciones en pantalla y
trabajo mano a mano. Se usaron aplicaciones accesibles: Snapseed para foto,
Kinemaster/YouCut/InShot para video, textos con llamados a la acción y
subtítulos para mejorar comprensión. La regla fue “menos es más”: un buen plano
y una idea clara valen oro.

Se habló de tendencias útiles para incidencia: Stories, Reels y lives cortos que
humanizan. También de seguridad y consentimiento: qué mostrar, qué no, y cómo
proteger a quienes dan testimonio. En la REMUPI, el cuidado no es un añadido; es
una política.

Los resultados fueron inmediatos. En pocos días, circularon piezas nuevas con
mejores encuadres, mensajes más claros y enlaces de contacto visibles. La red
empezó a reconocer formatos que le funcionan y a descartar los que consumen
tiempo sin retorno.

El taller dejó, además, un “idioma común” con los aliados. Cuando se articulan con
medios comunitarios como Radio Camoapa, ya saben qué pedir, qué entregar y
cómo coordinar. Eso acelera y mejora la difusión.

Quedaron retos por delante: la diversidad de equipos, los tiempos, las conexiones.
Pero quedó también la certeza de que producir es posible y útil. En comunicación,
como en el negocio, la disciplina hace la diferencia.

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